Alguna vez has tenido la sensación que necesitas dirección? Dirección en la toma importante de decisiones que tienen peso trascendental en tu vida, o sencillamente cosas triviales que te han robado el sueño? Desde hace un par de meses atrás esto se ha vuelto una realidad en mí. De repente escucho pastores y gente que me dice “debes seguir lo que Dios te diga”. La pregunta del millón es “que quiere Dios que yo haga? Como puedo escuchar su voz y entender Su voluntad?”.
Durante ya varios meses he visto como Dios ha movido piezas en el rompecabezas de mi vida. Algunas de una forma agradable, a lo que he respondido con agradecimiento por ello. Algunas otras aparentan ser una de esas piezas sin forma que dudamos mucho que sea parte de nuestro rompecabezas, pero que SI lo son.
Por favor no esperes que esta reflexión te diga que decisión tomar, que camino caminar o que palabras decir. Creo que eso es algo que tendrás que descubrirlo por ti mismo en íntima comunión con El. Sin embargo, quiero animarte a que a pesar de la dirección que necesites y que pareciera no llegar, aun así te mantengas “como viendo al Invisible”. Como puedes ver a alguien que es invisible? Solamente con los ojos de la fe, confiando que El es bueno y que tiene pensamientos de bien para tu vida, aun a pesar de tu pasado o tu presente.
Todo lo que hasta ahora has vivido ha sido un llamado de Dios para ti, para que lo veas y te des cuenta que El es todo lo que tu corazón necesita para tener plenitud. Te animo a que esperes un día más para escuchar Su voz, que pelees un round más, que perdones otra vez. Al hacer esto te darás cuenta que el Invisible estuvo presente en las circunstancias de tu pasado que causaron dolor. Pero cuando confías que eso El lo usará para bien, entonces comienzas a ver al Invisible sosteniendo tu mano a través de los momentos mas difíciles, y empiezas a ver Su fidelidad.
Esta noche, antes de ir a dormir, quizás en el silencio de la soledad, te invito a que decidas ver a Jesús, y ver lo bueno que tiene para ti al otro lado del camino a pesar de tus circunstancias. Deja que Su abrazo te acoja y te recuerde el hermoso amor derramado por ti en una antigua cruz.
“…se sostuvo como viendo al Invisible. ” – Heb. 11:27